Este proyecto está excluido de la votación popular, al formar parte del premio especial “Pobreza energética”
Nombre de la entidad: ABD Associació Benestar i Desenvolupament
Idioma: Castellano
Año de creación: 1990
Ubicación: Barcelona
Forma jurídica: Asociación sin ánimo de lucro
N.º de socias: 12
N.º de trabajadoras: 504
Ámbito de actuación: Pobreza energética
Actividad económica:
¿Qué actividad económica? Gestión y prestación de servicios
Más información: https://energiajusta.org/

¿Por qué se creó?

ABD nace en la década de los 80, cuando el consumo de drogas y la pandemia del sida hicieron estragos entre la población joven.

En este contexto, un grupo de profesionales y voluntarios/as, sin adhesiones políticas ni confesionales, nos organizamos para ofrecer atención a este fenómeno tan destructivo.

Hoy, ABD es un referente en cuanto a la gestión de placeres y riesgos en el uso de las drogas y en el acompañamiento de personas drogodependientes, pero también en cuanto a la lucha contra las desigualdades y la fragilidad social.

¿Cuáles son los principales objetivos?

Somos una organización no gubernamental y sin ánimo de lucro que defendemos a las personas en situación de fragilidad social desde hace más de 30 años, a través del acompañamiento de personas en diferentes momentos de sus trayectorias vitales, individualmente o en grupo, y actuando en la comunidad.

Nos mueve la construcción de una sociedad justa que erradique las desigualdades y la exclusión social y donde todas personas tengan las mismas oportunidades.

Algunos de nuestros objetivos son:

Reducir el riesgo de pobreza, exclusión y desigualdades.

Favorecer procesos de inclusión social y laboral.

Promover la igualdad de género.

Acompañar a familias en situaciones de vulnerabilidad social.

Acabar con la discriminación por cualquier motivo.

Promover los derechos de los niños y velar por su protección.

Promover la salud y prevención de adicciones.

Reducir la dependencia y promover la autonomía.

Favorecer un envejecimiento y una vida dignas.

Empoderar y capacitar a personas en situación de fragilidad.

En el ámbito de la pobreza energética, tenemos un amplio recorrido.

Desde 2013 desarrollamos, junto con Ecoserveis, varias iniciativas para favorecer el empoderamiento de la ciudadanía, promover la justicia energética y favorecer cambios en el modelo energético actual.

El trabajo conjunto se inició con el proyecto Fuel Poverty Group: Red para la erradicación de la pobreza energética, una iniciativa para reducir los efectos de la pobreza energética en la salud, bienestar y economía de las personas que se encuentran en situación de vulnerabilidad.

Dentro de esta línea comunitaria hemos generado conjuntamente procesos de investigación y campañas comunicativas dirigidas a visibilizar y situar en la agenda política el fenómeno de la pobreza energética:

ruedas de prensa como la de la investigación rechinar de dientes realizada con población de un barrio de l’Hospitalet, colaboración con MMCC como altavoces para casos vulnerados, colaboración con movimientos sociales para el impulso de la Ley 24/2015, campañas de incidencia ciudadana propias como los spots para la defensa de los derechos energéticos que abordan tres aspectos fundamentales entorno a la pobreza energética:

comer o calentarse (consecuencias en la salud de la pobreza energética), comprensión de la factura energética (consecuencias de la opacidad del mercado) y que no te corten el suministro (protección de la Ley 24/2015).

Finalmente destacamos la organización conjunta de jornadas, mesas de debate y actos entorno al derecho a la energía, siendo la última de estas la jornada “Derecho a la energía: Multiplicando alianzas para la lucha contra la pobreza energética” que se celebró el 24 de abril de 2018 en el Palau Macaya.

Paralelamente a la labor comunitaria y de defensa de derechos, y también conjuntamente con Ecoserveis, iniciamos en 2016 los programas de empleo dirigidos a población con dificultades para la inserción social que, a través de formación adecuada, realizan tareas de agente energético; un nuevo perfil ocupacional que tiene como función informar, asesorar e intervenir en los hogares que sufren pobreza energética.

Una línea de trabajo que se inició en la Concejalía de Derechos Social en forma de prueba piloto y en convenio con más de 8 entidades del sector social y que hoy en día es el embrión del Servicio público Puntos de Asesoramiento Energético, 10 PAE en la ciudad de Barcelona que asesoran, acompañan y protegen a la población.

¿Relaciones con movimientos sociales?

Trabajamos conjuntamente con otras entidades y formamos parte de diferentes plataformas como la; Mesa de Entidades del Tercer Sector de Cataluña; la Federación de Entidades de Atención a la Infancia y Adolescencia; Entidades Catalanas de Acción Social; la Federación Catalana de Voluntariado Social; Federación Catalana de Drogodependencias; CESIDA; FOCAGG; el Acuerdo Ciudadano por una BCN inclusiva o el Consejo Ciudad de BCN, entre otros.

¿Beneficios para el entorno?

Realizamos actividades y elaboramos herramientas dirigidas a la creación de red entre las entidades y administraciones de los diferentes sectores en los que trabajamos en nuestro territorio.

Entre otras cosas, como ya se ha explicado llevamos a cabo un programa de voluntariado en el ámbito del empoderamiento y la capacitación energética dirigida a colectivos vulnerabilizados con un objetivo de sensibilización, transmisión de valores y justicia social que crea y refuerza dinámicas participativas para la construcción de una nuestra sociedad implicada, solidaria y comprometida.

En este sentido, desarrollamos una estrategia comunitaria con un impacto social a múltiples niveles a través de la realización de puntos informativos de asesoramiento y talleres de eficiencia energética, que combinamos y reforzamos con acompañamientos y asesorías individualizadas: acompañamos a una media anual de 355 personas en situación de vulnerabilidad energética.

Además del impacto social, esto tiene también un impacto directo en en el medio ambiente a partir de promover la eficiencia y el ahorro energético de los hogares.

Justo es decir que el perfil de persona receptora de nuestras actuaciones no ha variado a lo largo de los años.

Hay que señalar que este perfil continúa siendo el de una mujer (en un 70%) y con hijos o personas en situación de dependencia a su cargo, lo cual nos permite corroborar que la pobreza energética no se puede desatar de un fenómeno mucho más amplio como es la feminización de la pobreza, que se materializa en el hecho que a Barcelona un 71% de la población en riesgo de pobreza son mujeres (datos del Ayuntamiento de Barcelona, 2016).

Creemos que con nuestra actuación contribuimos en gran parte a mitigar este fenómeno.

¿A qué va a ir destinado el dinero del premio?

Desarrollo de la aplicación (proveedor externo): 5.000 €

Soporte técnico, gestión y verificación del desarrollo de la aplicación y apoyo a la comunicación (Ecoserveis): 3.000 €

Coordinación para la gestión y comunicación del proyecto profesional de ABD para la gestión del proyecto (ABD): 2.000 €

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *