Nombre de la entidad: Colectivo Wattsharing
Idioma Català
Año de creación: 2019
Ubicación: C/ Almogàvers, 12
Forma jurídica: Proyecto embrionario aún sin forma jurídica.
N.º de socias: 3
N.º de trabajadoras: 3
Ámbito de actuación: Comunidades energéticas locales
Actividad económica: No
¿Qué actividad económica?
Más información: www.prosum.cat

¿Por qué se creó?

El colectivo Wattsharing es la unión de los intereses comunes de tres profesionales (abogados e ingenieros) conocedores y a su vez preocupados por la transición energética de nuestro país. El origen del colectivo se sitúa a principios del año 2019 cuando se empieza a observar el cambio de tendencia legislativa en torno a la nueva regulación del mapa energético y el resto de normativa de despliegue que ha implicado la declaración de emergencia climática de varios parlamentos y gobiernos europeos.

El colectivo Wattsharing, como el resto de colectivos y asociaciones relacionadas con la transición energética, hemos sufrido endémicamente una normativa restrictiva y monopolística que ha impuesto un marco mental a la ciudadanía de inestabilidad y poca fiabilidad de las tecnologías limpias en nuestro país. Sin embargo, ahora el marco normativo ha empezado a cambiar. Finalmente las administraciones están empezando a hacer su trabajo y la pelota está otra vez en nuestro tejado.

El colectivo Wattsharing, con el proyecto PROSUM, propone un salto cualitativo en la concepción de la producción fotovoltaica distribuida y pretende, de acuerdo con la nueva normativa aprobada (Real Decreto 244/2019, de 5 de abril, y otros) asentar las bases de las comunidades de energía local (CEL) y el consiguiente mercado líquido fotovoltaico.

¿Cuáles son los principales objetivos?

El colectivo Wattsharing no tiene una forma jurídica definida y a raíz de las sinergies que se puedan ir desarrollando en el Germinador Social podrá ir derivando hacia una u otra solución jurídica, pero los objetivos de transición y sostenibilidad energética a partir de las energías renovables son la base común para cualquier joint venture.

La principal actividad del proyecto será  el impulso del autoconsumo colectivo de energía eléctrica en las comunidades vecinales, mediante instalaciones de paneles fotovoltaicos en las azoteas de los edificios, y bajo la modalidad de excedentes acogidos a compensación. Una instalación próxima como matriz es el germen de una comunidad energética local, con la voluntad de unir diferentes personas bajo una relación jurídica de cariz energético; iniciar la generación de energía eléctrica renovable y permitir su gestión y creación de un mercado líquido fotovoltaico de compra-venta de participaciones de instalaciones.

El proyecto PROSUM pretende que las comunidades de vencindario se conviertan en Comunidades de Energía Local (CEL). La CEL que propone PROSUM permitirá a las comunidades impulsar un proyecto de generación de energía procedente de fuentes renovables (RENTABILIDAD MEDIOAMBIENTAL), descarbonización de la comunidad), abrirla a otros usuarios más allá de la comunidad (RENTABILIDAD SOCIAL) y obtener una mayor eficiencia y control del consumo de la luz y de la propia inversión, que se volverá líquida (o sea transmisible a otros miembros de la CEL o cualquier otra persona o pyme a menos de 500 metros de la instalación) (RENTABILIDAD ECONÓMICA).

¿Relaciones con movimientos sociales?

El colectivo Wattsharing, dado que no tiene personalidad jurídica y nació como unión de voluntades en 2019, no ha tenido relación con movimientos ni entidades sociales pero espera iniciarlos en el seno del Germinador Social.

¿Beneficios para el entorno?

El 14 de mayo de 2019, el Gobierno de la Generalitat declaró la emergencia climática. El 86 % de las emisiones de CO2 se generan por el uso de las energías tradicionales, por lo tanto es necesaria una rápida transición energética hacia fuentes de energía de origen renovable si queremos cumplir con los objetivos de una producción de electricidad totalmente renovable en 2050 (Ley 16/2017, de 1 de agosto, del Cambio Climático).

El proyecto PROSUM pretende la generalización de instalaciones fotovoltaicas en las azoteas de edificios comunitarios, zonas urbanizadas por el ser humano y, por lo tanto, sin la necesidad de consumir más terreno natural. Además, apuesta claramente por una producción distribuida donde se acerque al máximo la producción con el consumo, evitando así infraestructuras eléctricas faraónicas, que arrasan el territorio y, a su vez, son del todo ineficientes debido a las pérdidas en el transporte.

El proyecto PROSUM, en este sentido, pretende crear un sello de productor de proximidad en el ámbito energético, que beneficie a la comunidad y a cada miembro, donde se certificará su cuota de participación para que la pueda hacer valer respecto a terceros (por ejemplo, al alquilar la vivienda). Además, cada miembro de la CEKL podrá tener la tranquilidad que en todo momento su inversión económica en la instalación se podrá hacer líquida y ser vendida total o parcialmente, a través del web de PROSUM.

¿A qué va a ir destinado el dinero del premio?

El proyecto PROSUM ya tiene una base jurídica y técnica suficientemente desarrollada para ponerse en funcionamiento de forma inmediata. En el apartado de la página web, el proyecto PROSUM necesita un impulso en un doble sentidom¡, sobre todo ahora que la sociedad en general se tendrá que adaptar a la presencia de la COVID-19.

El web de referencia del proyecto estaba pensado en un primer momento desde un punto de vista bastante estático, como un elemento de refuerzo de la actuación in situ que desplegaríamos. Antes de la aparición de la pandemia, el proyecto PROSUM tenía focalizada su fuerza en las reuniones presenciales de prosums y la fuerza de la toma de decisión en reuniones físicas de la CEL.

El cambio de paradigma y la obligada distanciación social necesita un replanteamiento importante de la parte online del proyecto y poder dotar de herramientas más usables y amigables el entorno web que se tenía pensado, donde la interacción y la potencia de la red social sustituya, en la medida de lo posible, las reuniones físicas.

En el mismo ámbito y siguiendo con las ganas de innovación permanente del proyecto PROSUM, también tenemos la intención de, si es posible hacer este salto tecnológico, orientarlo no solo con una joint venture con una empresa informática especializada en aplicaciones, sino que también esté especializada con la tecnología Blockchain.

Desde el proyecto PROSUM creemos firmemente que el proceso de asignación de cuotas de reparto de la instalación fotovoltaica y su obligada comunicación a la empresa distribuidora y, en un segundo momento, la empresa comercializadora, tanto en su primera asignación primitiva, como en las posteriores reasignaciones, son un campo acotado e idóneo por la implementación de una cadena de bloques. Creemos firmemente que la introducción de la instalación próxima, de cada CEL, en un registro distribuido, permitirá a la empresa comercializadora, a la distribuidora y a los mismos prosums verificar de forma segura y transparente cómo se ha producido el primer reparto de participaciones y cómo se han ido  introduciendo las siguientes cadenas de bloques, siempre respetando la integridad y la seguridad de cada inscripción

Somos conscientes, desde PROSUM, que este es un paso que necesita la complicidad del sector eléctrico, por lo que lo hemos dejado por la fase final de este proyecto. Sin embargo, no podemos dejar de intentar impulsarlo, a sabiendas perfectamente que se convertirá en una de las primeras acciones reales, en el ámbito del blockchain eléctrico, que implicará real y efectivamente a la ciudadanía.

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