Nombre de la entidad: Utopus
Idioma: Castellano
Año de creación: 2018
Ubicación: Barcelona
Forma jurídica: De momento ninguna
N.º de socias: 3
N.º de trabajadoras: 1
Ámbito de actuación: Medio urbano o rural
Actividad económica: No
¿Qué actividad económica?
Más información: www.sedewa.com

¿Por qué se creó?

Sabemos que el uso de pesticidas no es permisible en explotaciones ecológicas; esto obliga al agricultor a tratar el campo de forma mecánica. Si este tratamiento se hace mediante un tractor, aumentamos el uso de combustible y la compactación del suelo.

Damià Bover, uno de los miembros del proyecto, se encontró exactamente en esta misma situación hace unos años. Experimentó con varios métodos de tracción que le permitieran reducir el uso de combustible y la compactación del suelo de cultivo hasta que dio con un método que, sin entrar en detalles técnicos, consigue aumentar la relación entre fuerza/peso de la máquina y conseguir el objetivo planteado.

Esta entidad tiene como objetivo desarrollar y comercializar maquinaria agrícola que se desplace mediante este sistema de tracción.

¿Cuáles son los principales objetivos?

El proyecto, en fase de start-up, tiene como objetivos:

– Buscar los medios para el desarrollo de un producto innovador

– Buscar los mejores canales para su venta y puesta al servicio del usuario final

¿Relaciones con movimientos sociales?

Damià Bover, uno de los socios, es el presidente de la cooperativa Això és Vida, cooperativa del sector agrícola (os dejamos un enlace a un vídeo para ver de qué se trata: http://illesdefutur.org/agricultura-ecologica-cooperatives-aixo-es-vida-i-agrohoritzontal). Desafortunadamente, la cooperativa a día de hoy no está funcionando. En cualquier caso, es muy interesante escuchar lo que comenta Damià acerca de los cultivos ecológicos; estas mismas palabras son las que motivaron su invención, la cual queremos desarrollar.

¿Beneficios para el entorno?

Ofrece un beneficio claro en todos los ámbitos:

Territorialmente: la no compactación del suelo mejora la penetración de agua en el terreno, y evita inundaciones y crecidas de torrentes. Además, esta misma característica disminuye la cantidad de químicos (los utilizados en fertilizantes y pesticidas) que se ven arrastrados a nuestros ríos durante las inundaciones.

Medioambientalmente: reducimos la huella ecológica que las labores del campo generan, tanto por la reducción del uso de hidrocarburos como por el mejor tratamiento de la tierra.

Socialmente: empodera a los agricultores, profesionales que deben afrontar costes importantes en su día a día, con una tecnología que se alimenta con placas solares, y los hace menos dependientes de los hidrocarburos y sus costes asociados. Incentiva a estos productores a desarrollar una agricultura ecológica.

Colectivamente: ofrece la posibilidad de cultivar reduciendo el uso de pesticidas (agricultura ecológica) y aumentando el rendimiento del cultivo gracias a la no compactación del suelo. Esto mejora el acceso de la población a la agricultura orgánica, con claros beneficios sobre nuestra salud. Y no menos importante es que estamos ayudando a afrontar uno de los grandes retos de la humanidad en el medio plazo: abastecer de comida a una población cada más numerosa.

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